Pregunte a un trabajador social: siento que no tengo control

Obtenga consejos para afrontar cuando la vida le presente cambios inesperados.
Posted
Updated

“Pregunte a un trabajador social” es una columna regular en la que aparecen preguntas de la comunidad y respuestas de miembros del Grupo de Trabajo Social de la NBDF. Si tiene preguntas para nuestros trabajadores sociales, envíelas a [email protected].

 

Estimada Kara:

Recientemente experimenté un gran cambio en mi vida. Últimamente he estado teniendo dificultades y sintiendo que no tengo control. ¿Alguna sugerencia para afrontar cambios inesperados?

Lamento saber que ha tenido dificultades después de un cambio significativo. ¡Pero usted no está sola! A menudo, el cambio puede ser difícil e incluso aterrador, especialmente cuando es inesperado. Una razón de ello es que cuando nuestras rutinas se ven alteradas, pueden hacernos sentir vulnerables, inseguros sobre qué esperar y con pensamientos atemorizantes como: “¿Qué sigue?”. Cuando esto sucede, es común sentir que no tenemos control, como bien mencionó, y pasamos el tiempo preocupándonos.

Si bien no podemos evitar que se produzcan cambios, hay cosas que podemos hacer para ayudarnos a afrontarlos cuando se produzcan. A continuación le presentamos algunas sugerencias que pueden ayudarle a disfrutar sus días en medio de la incertidumbre y el cambio.

Cree una rutina centrada en el cuidado personal

Una cosa que puede ayudarle a restaurar la sensación de control es centrarse en las cosas que puede hacer, como crear una rutina de cuidado personal. Practique llevar a una rutina, especialmente al despertar y antes de acostarse, incorporando cosas que le brinden alegría y sensación de calma. Esto es diferente para cada uno: disfrutar de una taza de té o café mientras admira el amanecer, escuchar música o leer un libro antes de acostarse, dar una caminata rápida todos los días o escribir un diario de sus pensamientos mientras hace una lista de cosas prácticas que puede hacer. Concéntrese en actividades que disfrute y que también le transmitan paz. Puede comenzar poco a poco tomándose cinco minutos para usted y luego aumentarlo en cinco minutos una vez que se haya convertido en un hábito.

Manténgase presente y practique el diálogo interno positivo

Es fácil que el cambio active una alarma interna y nos deje imaginando los peores escenarios. A pesar de saber que preocuparse por los cambios futuros no impide que ocurran, nuestro cerebro puede entrar en un círculo vicioso de diálogo interno negativo. Al centrar su atención en el aquí y el ahora, uno se permite tener más tiempo y energía para afrontar cada día. Agregue un diálogo interno positivo recordándose las dificultades pasadas que abordó o los cambios difíciles que superó con éxito. Esto puede parecer incómodo al principio, pero ya ha pasado por momentos difíciles antes. Puede practicar decirse a sí misma: “He tenido dificultades y cambios en mi vida antes que he conquistado, y puedo superar esto también”.

Busque apoyo

Conectarnos con otras personas que han experimentado cambios similares puede ayudarnos a recordar que no estamos solos en nuestras experiencias, incluso cuando parezca que lo estamos. Está bien pedir ayuda. Algún día, es posible que alguien acuda a usted por lo mismo. Busque el apoyo de una persona de confianza en su vida, una comunidad con ideas afines, un grupo de apoyo local o virtual, o un terapeuta capacitado.

También puede comunicarse con el trabajador social y psicólogo de su Centro de Tratamiento de Hemofilia, así como con su sede local de la Fundación Nacional de Trastornos Hemorrágicos. Para encontrar un terapeuta, busque en la base de datos en línea de Psychology Today. Mental Health America también cuenta con buena información y recursos.

Estoy segura de que, con el tiempo, estas prácticas y recursos podrán ayudarle a superar este difícil período.

— Kara Burge, LCSW

Burge trabaja en el Centro de Trastornos Hemorrágicos de Arkansas en el Hospital Infantil de Arkansas en Little Rock y es miembro del Grupo de Trabajo Social.

Comments