Port for hemophilia treatment

Guía para padres sobre CVAD

Lo que necesita saber sobre los puertos y otros dispositivos de infusión para niños con trastornos hemorrágicos.
Author: Bridget Murray Law

Para muchos padres de niños recién diagnosticados con hemofilia, esos primeros meses de tratamiento pueden parecer una mancha de hemorragias, hematomas y pinchazos implacables.

Es por eso que muchos padres toman la decisión de que su hijo(a) use un dispositivo de acceso venoso central (central venous access device, CVAD) para facilitar las infusiones. Los médicos implantan quirúrgicamente estos dispositivos debajo de la piel para permitir inyecciones frecuentes, a veces diarias.

Tipos de CVAD

Estos son los tipos de CVAD más utilizados:

Puerto (CVAD interno)

Un puerto es un pequeño dispositivo que se implanta quirúrgicamente debajo de la piel, generalmente en la parte superior del tórax sobre el corazón. El Port-A-Cath es una versión común de este dispositivo. Para infundir, una persona coloca una aguja especial en un recipiente o depósito, conectado a un catéter insertado en un vaso sanguíneo cerca del corazón. Este popular CVAD puede usarse durante varios años y no requiere apósitos ni líneas externas. Sin embargo, pueden ocurrir infecciones, por lo que el sitio de infusión debe mantenerse completamente estéril.

Catéter no tunelizado (externo) venoso central

Los médicos insertan este tipo de catéter en una vena cerca del corazón, generalmente a través del tórax, para uso a corto plazo. El producto de factor se inyecta en una tapa en el extremo del catéter, generalmente ubicado en el brazo o el pecho. Los apósitos sobre la tapa son necesarios para evitar que el sitio externo se infecte. Se deben cambiar con frecuencia para mantener estéril el área de infusión. El dispositivo solo se puede usar durante varias semanas o meses.

Catéter tunelizado venoso central

Estos catéteres, que incluyen los catéteres de marca Hickman y Broviac, se implantan quirúrgicamente debajo de la piel y se insertan en una vena en el cuello o el pecho. Se hacen las infusiones a través del extremo externo del catéter. El catéter puede permanecer implantado durante un año o más.

Catéter central insertado periféricamente (Peripherally inserted central catheter, PICC)

Un Catéter central insertado periféricamente (Peripherally Inserted Central Catheter, PICC) se inserta en una vena del brazo y se conecta a un gran vaso sanguíneo en el tórax. Se hacen las infusiones a través del extremo externo del catéter. Los dispositivos son rentables y fáciles de instalar, pero solo se pueden usar durante varias semanas o meses.

Conozca las ventajas y desventajas

La mayor ventaja de los CVAD es que ayudan a eliminar las conjeturas de la localización de venas difíciles de encontrar. También permiten infusiones más frecuentes y más independencia del personal médico, aliviando algunos viajes al hospital.

Pero también puede haber complicaciones con el CVAD, también. El riesgo más inmediato de los puertos es el sangrado excesivo cuando se implantan quirúrgicamente. Pero las complicaciones más comunes son la infección de la sangre y la coagulación.

Dado que un puerto es un material extraño implantado en el cuerpo y al que se accede con frecuencia desde el exterior, puede infectarse fácilmente. Cuando esto sucede, las bacterias crecen rápidamente en el torrente sanguíneo, causando contaminación peligrosa y fiebre.

Los niños deben ser monitoreados de cerca si tienen fiebre, especialmente si no se explica por otra enfermedad infantil. Si un hemocultivo resulta positivo, se les debe administrar antibióticos por vía intravenosa inmediatamente para tratar la infección.

Estar atentos a la esterilización del sitio del puerto ayuda a reducir el riesgo, por lo que las enfermeras capacitan a los padres muy detalladamente sobre cómo limpiar y enjuagar el puerto.

En la superficie (o tabique) del dispositivo de puerto puede desarrollarse un hematoma, o moretón. Es causado por una fuga de sangre desde el puerto hacia debajo de la piel cuando se retira la aguja del puerto. Si esto ocurre, no se debe utilizar el puerto, ya que la sangre acumulada es un excelente medio de crecimiento para las bacterias y puede provocar una infección. Es más probable que se desarrolle un hematoma con un acceso frecuente, como diario, o en individuos con inhibidores. Sin embargo, esto se puede evitar fácilmente aplicando presión directa sobre el sitio de punción una vez que se retira la aguja. La presión debe aplicarse durante 10 minutos.

La coagulación es otro problema común con los dispositivos de acceso. Hasta un 50% de los pacientes con puertos desarrollan coágulos de sangre en la vena a la que accede la línea principal del puerto. Algunos pacientes desarrollan coágulos en el propio dispositivo. Enjuagar el puerto con un medicamento anticoagulante puede ayudar a prevenir coágulos y posibles infecciones. Es posible que los médicos también necesiten usar anticoagulantes para tratar los coágulos. En algunos casos, la única forma de romper el coágulo es retirando el puerto.

Se pueden desarrollar otros problemas cuando la línea o catéter de un puerto se separa de su depósito. Como resultado, el factor puede filtrarse en el tejido que rodea el puerto. La línea del puerto también se puede torcer, en cuyo caso se debe reinstalar todo el dispositivo.

Tomar la decisión

Cuando sea el momento de decidir si su hijo(a) debe colocarse un CVAD, consulte con el médico de su hijo(a) y considere las siguientes preguntas:

¿La hemofilia es grave? ¿Hay algún inhibidor?

Los niños con hemofilia leve o moderada generalmente no requieren infusiones múltiples que justifiquen un CVAD, dicen las enfermeras. La mayoría de los candidatos para CVAD tienen hemofilia severa. Sin embargo, una persona que desarrolla un inhibidor probablemente necesitará un CVAD independientemente de la gravedad debido a la necesidad de una terapia de tolerancia inmune. Incluso algunos adultos con inhibidores optan por CVAD.

¿Qué tan cerca está el hospital?

El acceso a la atención médica es parte de la ecuación de toma de decisiones. Si, por ejemplo, un niño necesita infusiones solo dos veces por semana y el hospital está a 5 millas de distancia, las enfermeras pueden viajar fácilmente a su hogar para ayudarlo a infundir. Sin embargo, si está a cientos de millas de un centro de atención médica o centro de tratamiento de hemofilia y su hijo(a) necesita infusiones diarias, un CVAD podría ser una mejor opción.

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