What You Should Know About Hematomas

Qué debe saber sobre los hematomas

Los moretones y los hematomas son similares, pero tienen diferencias importantes. Sepa qué causa los hematomas, qué los hace únicos y cómo puede detectarlos.
Author: Michael Hickey

Las personas con trastornos hemorrágicos están familiarizadas con los moretones, pero situaciones similares que causan moretones también pueden causar hematomas. Si bien son similares, los hematomas y los moretones no son exactamente lo mismo. Aquí echamos un vistazo a los hematomas, qué son, qué los causa, cómo se tratan y qué riesgos tienen para las personas con hemofilia y otros trastornos hemorrágicos.

¿Qué es un hematoma?

Un hematoma es una acumulación de sangre fuera de los vasos sanguíneos que causa dolor e inflamación y moretones deformantes. Algunos hematomas pueden afectar órganos internos, dañar la piel y los tejidos, y ser tan graves como para requerir atención médica.

Los hematomas pueden ser causados por una lesión en cualquier tipo de vaso sanguíneo, como arterias, venas y capilares pequeños. Los hematomas son causados por traumatismos como accidentes automovilísticos, lesiones en la cabeza, caídas, aneurismas y fracturas de los huesos. Determinadas afecciones médicas como la hemofilia, cánceres en la sangre y enfermedades hepáticas aumentan el riesgo de tener hematomas.

Hay diversos tipos de hematomas, diferenciados por la ubicación en el cuerpo. Un hematoma subcutáneo está debajo de la piel, mientras que un hematoma intramuscular está dentro del tejido muscular.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de un hematoma?

Si bien los síntomas dependen del tamaño y la ubicación, los hematomas suelen causar dolor, inflamación y enrojecimiento. También pueden hacer que la piel se sienta esponjosa, gomosa o grumosa. Los hematomas superficiales pueden verse debajo de la superficie de la piel o de las uñas, mientras que los hematomas más profundos pueden no verse.

Los síntomas adicionales y los tipos de hematoma dependen de la ubicación en el cuerpo.

  • Un hematoma subdural —una acumulación de sangre en la superficie del cerebro— puede causar dolores de cabeza, confusión, mareos y vómitos. 
  • Un hematoma epidural —una acumulación de sangre entre el cráneo y la duramadre, que es la membrana que recubre el cerebro— puede causar debilidad, confusión y somnolencia.
  • Un hematoma subungueal —sangre atrapada debajo de la uña tras un traumatismo— puede causar dolor punzante, amoratar la uña y dar la sensación de presión bajo la uña.
  • Un hematoma hepático —ubicado dentro del hígado— puede causar dolor abdominal, náuseas y la sensación de estar lleno incluso después de haber comido muy poco. Pero los hematomas profundos como estos pueden no tener ningún síntoma en absoluto y podrían ser diagnosticados únicamente mediante una prueba de imágenes como una tomografía computarizada o una resonancia magnética.

¿Cuáles son las diferencias entre los moretones y los hematomas?

Los moretones se desarrollan cuando pequeños vasos sanguíneos se dañan y pierden sangre dentro de los tejidos que están bajo la piel. Pero los hematomas son pérdidas más grandes de vasos sanguíneos mayores, que causan una acumulación de sangre y pueden estar ubicados más profundo en el cuerpo que los moretones.  

Los hematomas y los moretones tienen características levemente diferentes: un moretón es plano y genera que la zona lastimada de la piel se torne de color negro y azul. Mientras que un hematoma, si es lo suficientemente superficial como para verse, crea un bulto doloroso sobre la piel que puede ser rojo, negro, azul o morado. 

La gravedad y la duración de los hematomas también son diferente en los moretones. Si bien la mayor parte de los moretones desaparece entre un par de días y unas semanas, los hematomas pueden durar un mes o más. Los hematomas también pueden estar acompañados de dolores más intensos y duraderos que los moretones.

¿Cómo se trata un hematoma?

La mayor parte de los hematomas desaparecen solos y no necesitan evaluación. Los hematomas que están justo debajo de la piel pueden tratarse con los mismos remedios caseros que se usarían con un moretón normal, como reposo, hielo en la zona lastimada, elevar la zona lastimada y colocar una compresa como vendas elásticas. 

Sin embargo, los hematomas más profundos, como los subdurales o los epidurales, pueden requerir una evaluación adicional. Toda persona que tenga síntomas como confusión, dolor de cabeza intenso o cualquier otro síntoma neurológico después de un traumatismo debe buscar atención médica de inmediato.