Dolor y trastornos hemorrágicos: Nuevos indicios para el alivio

La investigación avanza hacia mejores técnicas de gestión
Author: Sari Harrar

Las hemorragias articulares son los principales factores desencadenantes de dolor en personas con trastornos hemorrágicos. Aun cuando los investigadores encuestaron a 764 adultos con hemofilia A y B para el estudio de referencia National Pain Study de 2012, el 39% informó no haber recibido un tratamiento adecuado para su dolor.

Ahora, una nueva investigación está descubriendo indicios prácticos para encontrar un alivio. Eso es especialmente una buena noticia para los adultos mayores, afirma Michelle Witkop, FNP-BC, Jefa de Investigación de la Fundación Nacional de Hemofilia e Investigadora Principal del National Pain Study.

“La profilaxis, tratamiento preventivo con factor de coagulación para reducir el riesgo de hemorragia, solo estuvo disponible a mediados de la década de 1990”, dice Witkop. “Los niños con trastornos hemorrágicos corren un menor riesgo de microhemorragias en las articulaciones que causan daño en las mismas, en primer lugar, gracias a la profilaxis. Pero no estuvo disponible en los comienzos de la vida de los adultos mayores. Este grupo está viviendo con más problemas en las articulaciones y más dolor”.

A medida que más investigaciones se enfocan en el dolor dentro de la comunidad de trastornos hemorrágicos, es evidente que las nuevas estrategias de tratamiento y un mejor acceso al alivio son las principales prioridades. Al mismo tiempo, algunas estrategias disponibles no se usan con la suficiente frecuencia, señalan los expertos y los estudios.

 

Mantener el dolor bajo control

Las siguientes estrategias pueden ayudar a prevenir y aliviar el dolor de las hemorragias articulares y otras causas de dolor que experimentan las personas con trastornos hemorrágicos:

1. Manténgase al día con la profilaxis. No es solo para niños. Si su proveedor de atención médica le recomendó infusiones regulares para prevenir hemorragias y daños en las articulaciones, es importante que se apegue al horario y la dosis que le recetaron. “Mantenerse al día con la profilaxis puede evitar microhemorragias en las articulaciones”, dice Witkop. “De esa manera no tiene que utilizarlo cuando tiene dolor y hemorragias. Puede estar un paso adelante”.

2. Busque opciones de terapia física. “Si tiene dolor crónico, vale la pena hablar con su proveedor sobre una remisión”, dice el Hematólogo Tyler Buckner, MD, Profesor Asistente de Medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado en Aurora. Un fisioterapeuta puede ayudarlo a atender una articulación dolorosa. También puede ayudarlo a fortalecer los músculos alrededor de una articulación afectada y mantener la flexibilidad y el rango de movimiento.

3. No lo haga solo y evite riesgos. Hable con su médico sobre la mejor estrategia de alivio del dolor para usted. “No use Medicamentos Antiinflamatorios No Esteroideos (Nonsteroidal Anti-Inflammatory Drugs, NSAID) como el Ibuprofeno y el Naproxeno por su cuenta”, dice Witkop. “Los tipos de venta libre pueden aumentar el riesgo de hemorragias en muchas personas”. Sopesar los aspectos positivos y los aspectos negativos de los opioides puede ser confuso para las personas con trastornos hemorrágicos y para sus médicos, señala Buckner. “Los opioides con receta son efectivos para tratar el dolor agudo”, afirma. “Tienen una efectividad limitada para el alivio del dolor a largo plazo”.

4. Pregunte sobre las opciones sin medicamentos. La acupuntura, la conciencia plena, la musicoterapia y otras terapias alternativas y complementarias están surgiendo como tratamientos complementarios para el alivio del dolor. No todos los seguros médicos cubren estas estrategias. Si procura alguno de estos tratamientos, trabaje con los médicos recomendados por su especialista para asegurarse de que el tratamiento sea seguro para usted.