Vacunas para adultos con trastornos hemorrágicos

Al igual que con los niños, tener un trastorno hemorrágico no es una excusa para que los adultos opten por no recibir vacunas. Esto es lo que podría necesitar.

La temporada de gripe está a la vuelta de la esquina y usted sabe que eso significa que es casi la hora de aplicarse su vacuna anual contra la gripe. Pero es posible que también necesite otras vacunas. Consulte con su médico si debe recibir alguna de estas vacunas: 

Tdap (Tétanos, difteria y tos ferina)

Los adultos deben recibir la vacuna Tdap si no la recibieron cuando eran niños, y cada adulto debe recibir una vacuna de refuerzo Td (tétanos y difteria) cada 10 años. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) también recomiendan que las mujeres embarazadas se pongan la vacuna Tdap para protegerse a ellas mismas y a sus bebés de la tos convulsiva, también conocida como tos ferina.

Varicela

Si no ha tenido varicela o no se vacunó cuando era niño, todavía puede contraerla siendo adulto, así que es una buena idea vacunarse. Si no está seguro si tuvo varicela, su médico puede hacerle una prueba de sangre para verificar.

Herpes zóster

Si tuvo varicela cuando era niño, el virus puede permanecer latente en su cuerpo y luego reaparecer como herpes zóster, un sarpullido severo con ampollas y dolor en los nervios. El CDC informa que casi 1 de cada 3 estadounidenses desarrollará herpes zóster. La vacuna se recomienda para adultos de 50 años de edad y mayores. Sin embargo, no se recomienda para mujeres embarazadas, personas con el sistema inmunitario debilitado y personas con VIH o SIDA, leucemia o linfoma.

Neumocócica

La neumonía puede ser debilitante, especialmente en personas mayores. El CDC recomienda la vacuna antineumocócica para los adultos de 65 años de edad o más y para los adultos menores de 65 años de edad que tienen problemas de salud como enfermedad hepática, VIH, asma o diabetes. Existen dos tipos de vacunas contra la neumonía, así que consulte con su médico cuál es la más apropiada para usted.

VPH (Virus del papiloma humano)

El VPH se transmite generalmente a través del contacto sexual y causa verrugas en los genitales, la boca y el recto. El VPH a menudo desaparece por sí solo, pero a veces puede convertirse en cáncer. El VPH es una de las principales causas de cáncer de cuello uterino en las mujeres y de cáncer anal y verrugas genitales en mujeres y hombres. La vacuna contra el VPH se recomienda hasta los 26 años de edad para las mujeres y hasta los 21 años de edad para los hombres si no fueron vacunados cuando eran más jóvenes.

Hepatitis A y B

Las hepatitis A y B causan inflamación del hígado y pueden llevar a complicaciones graves para las personas con trastornos hemorrágicos. Aunque el Consejo Asesor Médico y Científico de la Fundación Nacional de Hemofilia (National Hemophilia Foundation's Medical and Scientific Advisory Council) recomienda encarecidamente la vacunación contra la hepatitis A y B, es posible que algunas personas con hemofilia aún no hayan sido vacunadas. Consulte con el equipo de su centro de tratamiento de hemofilia o con su médico de atención primaria sobre cómo obtener las vacunas contra la hepatitis A y B, las cuales se administran en serie.

 

Para reducir el riesgo de hemorragia muscular, muchas vacunas pueden administrarse por vía subcutánea, bajo la piel, y no por vía intramuscular o dentro del músculo. Sin embargo, algunos proveedores de atención médica pueden preferir aplicar inyecciones intramusculares utilizando una aguja de calibre pequeño en un músculo más grande, como el muslo. Su centro de tratamiento de la hemofilia puede indicarle si la infusión de factor es necesaria antes de una inyección intramuscular, y tratar el área con hielo después de la inyección puede ayudar a reducir los moretones y a aliviar el malestar.